
La tensión arterial mide la fuerza de la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos. La tensión arterial que se mantiene alta por un tiempo largo se llama hipertensión. Si hay demasiado líquido en el cuerpo, aumenta la cantidad de líquido en los vasos sanguíneos y sube la tensión arterial. Los vasos sanguíneos atorados o estrechos también hacen que suba la tensión arterial.
Si usted tiene la tensión arterial alta, consulte a su médico con frecuencia.
La tensión arterial alta hace trabajar al corazón con más fuerza y, con el tiempo, puede dañar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo. Si se dañan los vasos sanguíneos de los riñones, es posible que estos órganos dejen de eliminar las impurezas y el líquido extra del cuerpo. Este líquido extra en los vasos sanguíneos puede hacer que sube aún más la tensión arterial. Es un ciclo peligroso.
La tensión arterial alta es una de las principales causas de insuficiencia renal, llamada también enfermedad terminal de los riñones. Las personas con insuficiencia renal deben recibir un trasplante de riñón o someterse a diálisis continua. Cada año, la tensión arterial causa más de 15.000 casos de insuficiencia renal en los Estados Unidos.
La mayoría de las personas que tienen la tensión arterial alta no tienen ningún síntoma. La única forma de saber si usted tiene la tensión arterial alta es ir a que un profesional de salud la tome con un tensiometro (un aparato para medir la presión). Los resultados se dan con dos números. El número más alto, que se llama tensión sistólica, representa la tensión cuando late el corazón. El número más bajo, que se llama tensión diastólica, muestra la tensión cuando el corazón descansa entre latidos. La tensión arterial se considera normal si está por debajo de 120/80 (expresada como "120 sobre 80"). Las personas con una tensión arterial sistólica de