
Algunas personas pueden hablar con sus medicos sobre el sexo. Otras consideran que el sexo es un asunto privado y prefieren no compartir detalles con nadie. Puede que le resulte difícil hablar sobre los problemas de erección. Pero definitivamente debe hablar con un médico si tiene problemas para lograr o mantener una erección. Su salud y su calidad de vida son buenas razones para hablar con un médico.
En el pasado, los problemas de erección se llamaban “impotencia”. Ahora el término más común es “disfunción eréctil” (ED por sus siglas en inglés).

La disfunción eréctil puede ser un signo de otros problemas de salud. Puede significar que sus vasos sanguíneos están obstruidos. Puede significar que ha sufrido daño en los nervios a causa de la diabetes. Si tiene problemas de erección, es importante que consulte a un médico. Estos problemas de salud requieren tratamiento médico.

También debe consultar al médico si quiere recibir tratamiento para la disfunción eréctil. El medico puede ofrecerle varios tratamientos nuevos. Para muchos hombres, el tratamiento es tan sencillo como tomar una pastilla. Otros hombres tienen que probar dos o tres opciones antes de encontrar el tratamiento que les da resultado. No se dé por vencido si el primer tratamiento no le da resultado. Encontrar el tratamiento adecuado para usted puede tomar algún tiempo.
Las hormonas, los vasos sanguíneos, los nervios y los músculos deben trabajar en conjunto para producir una erección. Una erección comienza cuando el cerebro envía señales nerviosas al pene, en respuesta a una estimulación sexual. Algunas posibles causas de la estimulación sexual son
Las señales nerviosas hacen que se relajen los músculos del pene. Esto permite que la sangre fluya dentro del tejido esponjoso del pene. La sangre se acumula en este tejido como agua que llena una esponja. El pene se agranda y se vuelve más firme, como un globo inflado. Luego, las venas se cierran para evitar que la sangre salga del pene.
Después del orgasmo, o cuando termina la estimulación sexual, las venas vuelven a abrirse. Entonces la sangre sale y fluye nuevamente hacia el cuerpo.


Hay varias afecciones que pueden causar disfunción eréctil. La mayoría de estas afecciones son problemas de salud que requieren tratamiento. Se necesita tratamiento médico para evitar complicaciones más graves que la disfunción eréctil.
Hablar sobre la disfunción eréctil puede ser difícil. Puede usar frases como “He tenido problemas en el dormitorio últimamente” o “He tenido problemas de erección”. Recuerde que una vida sexual sana es parte de una vida sana. No sienta vergüenza de buscar ayuda. La disfunción erectil es un problema médico, y los doctores tratan problemas médicos todos los días.
Si la conversación con su médico no lo hace sentir cómodo, pida que lo transfieran a otro médico. Su médico tal vez recomiende que consulte a un urólogo, que es un médico que se especializa en problemas urológicos y sexuales.
Quizá su pareja quiera acompañarlo a la consulta con el médico. Muchos médicos afirman que la disfunción eréctil es más fácil de tratar cuando se involucran ambas partes de la pareja.
Para determinar la causa de su disfunción eréctil, el médico elaborará una historia clínica completa y le hará un examen físico.
El médico le hará preguntas generales sobre su salud. También le hará preguntas específicas sobre sus problemas de erección y la relación con su pareja. Traiga una lista de todos los medicamentos que toma, o traiga los mismos medicamentos para mostrárselos al médico. Informe al médico sobre cualquier cirugía a la que se haya sometido.
El médico le hará preguntas sobre determinados hábitos como el consumo de alcohol, el fumar y el ejercicio.
Puede que el médico le haga otras preguntas, por ejemplo:
Las respuestas a estas preguntas ayudarán al médico a comprender el problema.
Un examen físico puede ayudar al médico a encontrar la causa de su disfunción eréctil. Como parte del examen, el médico
El médico puede ofrecerle una serie de tratamientos para la disfunción eréctil. Puede que usted desee hablar con su pareja respecto a qué tratamiento puede ser mejor para ustedes como pareja. La mayoría de las personas desean el tratamiento más sencillo posible. Tal vez necesite probar varios tratamientos antes de encontrar el que dé el mejor resultado para usted.
Para algunos hombres, el tratamiento consiste en hacer algunos cambios de estilo de vida. Hacer más ejercicio, dejar de fumar, bajar de peso y reducir el consumo de alcohol resuelven algunos problemas de erección.
Si bien la mayoría de los casos de disfunción erectil tienen una causa física, el asesoramiento puede ayudar a las parejas a manejar los efectos emocionales. Algunas parejas descubren que el asesoramiento fortalece su relación, y así apoya al tratamiento médico.
Desde 1998, los médicos tienen la opción de recetar una pastilla para tratar la disfunción eréctil. Las marcas actuales son Viagra, Levitra y Cialis. Si el médico determina que su estado de salud general es bueno, puede que le receten uno de estos medicamentos. Si toma cualquier medicamento para el corazón de los llamados nitratos, no debe tomar ninguna de las pastillas que se recetan para la disfunción eréctil. Todas estas pastillas funcionan aumentando el flujo sanguíneo hacia el pene. No causan erecciones automáticas. Hable con el médico acerca de cuándo tomar una pastilla. Puede que necesite experimentar para descubrir qué tan pronto le hace efecto.
Aunque tomar la pastilla posiblemente resuelva su problema de erección, necesitará atender los demás problemas de salud identificados como posibles causas de su disfunción eréctil.
Tomar una pastilla no da resultado para todos. Muchos hombres usan medicamentos que se administran directamente en el pene. Caverject y Edex se inyectan en el cuerpo del pene con una aguja. MUSE es una pastilla muy pequeña que se inserta en la uretra, en la punta del pene. Estos medicamentos normalmente provocan una erección en minutos. Pueden tener mucho éxito, incluso si otros tratamientos fracasan.
La bomba de vacío es otra forma de producir una erección. El pene se introduce en un tubo. A medida que se bombea el aire hacia afuera del tubo, aumenta el volumen del pene. Luego, la sangre fluye hacia el pene y lo agranda. Entonces se coloca un tipo especial de banda de goma en la base del pene, para evitar que la sangre salga.

Cuando las demás opciones fracasan, algunos hombres necesitan cirugía para tratar la disfunción eréctil. Un cirujano puede implantar un dispositivo que se infla o se expande para producir una erección. Estos dispositivos no interfieren con la forma en que se siente el sexo.
Esta cirugía no se puede deshacer. Una vez que un hombre tiene un implante peniano, tendrá que usar un dispositivo para tener una erección. Hable con el médico sobre las ventajas y posibles aspectos negativos de tener un implante peniano.


El National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, NIDDK por sus siglas, que en español se llama Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales, patrocina programas que investigan la disfunción eréctil. Los objetivos de estos programas son comprender las causas de la disfunción eréctil y encontrar tratamientos para revertir sus efectos. Una división del NIDDK respaldó a los investigadores cuyo trabajo contribuyó con el desarrollo de la primera pastilla para tratar la disfunción eréctil. Esta división del NIDDK se llama Division of Kidney, Urologic, and Hematologic Diseases, DKUHD por sus siglas, que en español se llama División de Enfermedades Renales, Urológicas y Hematológicas. La DKUHD continúa apoyando las investigaciones básicas sobre cómo ocurren las erecciones y las enfermedades que pueden causar disfunción eréctil, inclusive la diabetes y la presión arterial alta.