National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, National Institutes of Health.
National Digestive Diseases Information Clearinghouse
Todas las personas tienen gas. Eructar o expulsar gas por el recto es una función normal del cuerpo. Como ambas cosas son vergonzosas, mucha gente cree que expulsa gas con demasiada frecuencia o en cantidad excesiva. Sin embargo, es raro que una persona tenga demasiado gas.

Reduzca la cantidad de alimentos productores de gas.

La cantidad de gas producida por ciertos alimentos varía de una persona a otra. La única forma de saber cuáles son sus propios límites es haciendo tanteos. A continuación se enumeran algunos alimentos productores de gas:
Tome suficiente agua, bebidas no efervescentes y sopa clara. Absténgase de beber líquidos productores de gas, como bebidas gaseosas y cerveza. Si los toma, vacíelos primero en un vaso para eliminar parte del gas.
Disminuya la cantidad de aire ingerido. Algunas formas de evitar la ingestión de aire son:
Llevar un diario.
Escriba la clase (y la cantidad) de alimentos que parecen causarle el mayor número de problemas. También lleve un registro del número de veces que expulsa gas.
Si después de eso todavía le molesta el gas, quizá le convenga ir al médico. Lleve su diario como ayuda para responder a las preguntas del médico sobre los hábitos de alimentación y los síntomas.
Todas las personas tienen gas en las vías digestivas.
Las personas creen a menudo que expulsan demasiado gas, cuando en realidad no es así.
La expulsión frecuente de gas es normal.
Dos formas de reducir la cantidad de gas intestinal son las siguientes:
Disminuir el consumo de alimentos productores de gas.
Reducir la cantidad de aire ingerido.